lunes, 11 de junio de 2018


Paréntesis X -el último de la serie, finalmente Elisa se aleja de Esteban Ruiz-.
Te amé,
extraño arrepentido,
te amé en contra de tu voz,
de tus besos, de tus manos.

Te amé, extraño mío
y no pude someter tus heridas,
esos pequeños lobos,
guachos y hambrientos.
Te amé a contratiempo,
con la cintura amordazada,
mi cintura que no supo no pudo
aliviar tus párpados cerrados,
aún en el beso,
aún en el éxtasis.

Te amé, peregrino mío y
no logré desnudar tu lengua,
endulzar tu lengua calmar tu lengua,
no logré
desatar esas caricias, esos nudos
de tus manos, de tus ojos.
No logré conmover ese miedo
apretado en tus puños
en tus dientes, en tus dedos,
en tu pecho.

Te amé, secreto mío 
y no te alcancé.

No te alcancé, hombre sombra,
tan alto vos
tu cuerpo todo, tan altas
tu boca tu garganta tu mirada,
que no pude calmar tus pupilas,
no pude no supe, iluminar tu voz.

No te logré, no te rocé,
no te basté no te llegué,
no te alcancé no te escalé,
no llegué a tu cima: a vos,
velado, anónimo, insondable mío.

No merecí desnudar tu piel,
liberar
tu alma tu tormento, por un rato o
durante una hora,
o un eclipse, o un río,
liberarla                                                          
en la palma de mis manos,
soltarla entre mis muslos.

No te alcancé, peregrino extraño. 
Ya no podré guardar la imagen
de tu alma
en una cajita, junto a este secreto
tan pobre
que es solo mío,
guardarla para alumbrar inviernos
o lágrimas o risas,
guardarla a salvo del horror
en una cajita pequeña y transparente

te amé, amor que no fuiste mío,
ayer nomás, por la mañana
te amé
y no pude amanecerte.

domingo, 15 de enero de 2017

Ojos

Algunos días
puedo verte  nuevamente
en tus ojos
que abiertos te ocultan te contienen.
Cuando en ellos te encuentro
-ese instante, ese ahogo-
tu mirada semeja una pregunta
mil preguntas.

A veces pienso
que no sos vos
quien se asoma a tus pestañas,
que esa sombra
es tan solo mi reflejo,
mi esperanza
que vive allí
donde estaba tu mirada.

sábado, 14 de enero de 2017

Amaneceres

Como un río de llanura
-como aquel que fue de los dos-
serpenteo, oradando
las costas que protegen
nuestro tiempo juntos;
como el río
como el tiempo
las araño
las muerdo
las conformo mientras fluyo
hacia ese Insondable 
que todo lo incluye.

Como el río, latiendo,
buscando la respuesta
a la pregunta de tu nombre.

Portarretratos

Desde las fotografías
sos
el que fuiste,
me mirás
me sonreís
y siempre me querés,
siempre
a salvo
lejos de tu habitación
de tu cama alta altísima,
torre inexpugnable
donde morás
silencioso y tenaz.

Visitas

Tu almita blanda
vagarosa
libando la lluvia
en mi salvia florecida.
Sobre tu cama
tu mano inmóvil
tu ojo inmóvil
tu boca abierta
a la gota que palpita.





jueves, 12 de enero de 2017

Carrerillas

Tus mil vos andan por la casa
los veo pasar
y multiplarse arededor de mis pasos.
Los veo abriendo puertas,
aleteando tu alegría
inocente y sagaz.
Los veo salir de los cajones
y de los libros
-esos que son nuestros-,
saltar de portarretratos
y del sofá
que ya no está
para no verte allí jugando
cada día
cada hora
cada noche interminable.

Susurros nocturnos

El dibujo de tus pies
-de los dedos de tus pies-
en el jardín;
sobre ellos la lluvia.
Tus pasos
firmes y cautos
susurrándole a los zócalos
entibiando las paredes de madera.
Desde las rajaduras del piso
tu voz salpica mis tobillos.
Tu risa es eso tibio
que se va con la mañana.